¡Gymkana!

Después de una primera sesión de trabajo en la que nos detuvimos a entender de qué forma está hecho el Casc Antic, ayer tocaba una cosa todavía más importante… ¡Salir a la calle a vivirlo!

¿Y qué mejor manera de disfrutar de nuestra ciudad que jugando un poco?

En compañía de los veinte pequeños urbanistas que nos están ayudando a hacer realidad el primer camino escolar de Xàbia, hicimos una gymkana en la que descubrimos que el centro histórico cobija cientos de cosas bonitas. Muchas son detalles a los que estamos acostumbrados y que a veces pasamos por alto. Pero a poco que te paras a mirar, esas pequeñas cosas te hacen darte cuenta de que vivimos en un lugar maravilloso y único.

Para nuestra gymkana, empezamos repartiéndonos en tres equipos. Cada grupo tuvo que superar retos a cual más peculiar, buscar objetos perdidos de lo más rebuscados y seguir la pista de letras saltarinas que marcaban el camino.

El camino del equipo azul comenzó en La Plaçeta, buscando un trozo de silueta que se había perdido. ¡Claro, es el campanario de la Iglesia del Convento! Y es que, aunque familiarmente la llamemos La Plaçeta, el nombre oficial de esta plaza es Plaza del Convento. ¡Veis que todo encaja!

Frente a una esquina redonda y alicatada, encontraréis una colección de azulejos y piedras decorando una pared, pero tendréis que preguntar a la simpática peluquera si queréis saber de dónde han salido. Y quizá no conozcáis a Mariana Prat, un fantasma muy amigable que echa las tardes viendo pelis en el antiguo cine. Pensaréis que estamos de broma, pero entrad al Museo Arqueológico y buscad su lápida. ¡Si es que por el Casc Antic hay incluso un arco iris de papel!

Y leones escondidos en la selva, y frailes con poco pelo, y balcones barrigones, y reuniones de vasijas… Si no veis estas cosas, el equipo verde os puede decir dónde están todas y cada una de ellas. Son el equipo experto en observar qué cosas hay en la calle. Desde el Portal del Clot hasta la Muralla, hicieron un ejercicio que pronto os enseñaremos con más calma porque es una pasada. Y en el Carrer Estret -por acuerdo de todos, nuestra calle favorita de Xàbia entera- se marcaron una sesión de botánica de aúpa, identificando tipos de plantas con un poco de ayuda de algún adulto que por allí pasaba.

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¡Los del equipo naranja son los más teatreros! Nada más empezar, tuvieron que hacer una obra en tres actos representando la historia de la vieja muralla. En la mercería Benavent, la dependienta nos recibió con mucho cariño y nos ayudó a tomarnos medidas unos a otros para prepararnos un traje. Y en el Carrer Mayor, paraos a mirar las volutas que adornan las puertas de las casas con formas de flores, rizos y caracoles. Todas se parecen pero no hay una igual a las otras. Podéis elegir una, dibujarla en un papel y llevarla a casa con vosotros, como hicieron los niñas y niñas del equipo naranja.

Comenzaba a anochecer cuando los caminos de los tres equipos se unieron en la Plaza de la Iglesia. “¡Hey, ¿qué habéis hecho vosotros?!“. Pegamos en la puerta del ayuntamiento todas las letras que nos habían guiado a lo largo del camino y nos sentamos a contarnos la aventura.

Nos habían pasado muchas cosas, pero todos llegamos a una misma conclusión que, de maravillosa, hasta suena a música. Veréis, digamos en voz alta:

¡Qué lugar para jugar es la ciudad!